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Archive for the ‘Educación Fiscal’ Category

Qué fue antes, ¿el huevo o la gallina?/ What came first, the chicken or the egg?

In Educación financiera, Educación Fiscal on 04/10/2016 at 10:00

Cuando hablamos de impuestos, pudiera parecer que sólo atañen a los adultos pero en realidad los niños también deberían de tener información sobre ellos como futuros contribuyentes y actuales responsables de consumo (con su IVA añadido) y uso de servicios públicos (principalmente, la escuela así como las bibliotecas o parques públicos).

La educación fiscal como herramienta para la adquisición  de valores tributarios entre los niños y adolescentes, no forma parte del currículo escolar oficial del sistema educativo español. No se trata de cuestiones técnicas, sino de explicar el porqué y el para qué de los impuestos con el objetivo de que estos pequeños ciudadanos asuman en el futuro el cumplimiento tributario como una de sus responsabilidades democráticas.

Sin embargo, y a pesar de contar con altas cotas de fraude fiscal en nuestro país, parece que la educación fiscal es secundaria frente a la educación financiera. Me harto de leer noticias como ésta en las que se ensalzan las bondades y necesidad de los contenidos de la misma. Y si bien es cierto que su importancia es obvia, ¿es antes el huevo o la gallina? ¿No deberán los niños aprender antes (o al mismo tiempo) cuestiones como las actitudes de respeto por lo público y pagado con el esfuerzo de todos, las consecuencias perniciosas del fraude fiscal o el coste de los servicios públicos, que aprender a hacer una hipoteca o qué es el euribor?

Quizás el problema resida en que detrás de la educación fiscal no haya instituciones lo suficientemente involucradas para dar continuidad a un proyecto que en España se remonta a iniciativas desde los años 80 (como se contiene en esta interesante publicación del IEF). En el caso de la educación financiera, aunque cuenta con iniciativas mucho más recientes, ya se han desarrollado estrategias de más calado y proyección futura: cuentan con el apoyo de bancos y cajas de ahorros (como es obvio), pero también con el del Banco de España y la CNMV; han creado una Red española de educación financiera con una web potente y actualizada, y amplia presencia en redes sociales; cuentan con un programa propio de radio “Finanzas para todos los públicos” en RTVE; tienen un día propio, el 3 de octubre así que justo ayer estuvieron de celebración; realizan varios premios escolares relacionados con el tema; y cuentan con un sinfín de materiales didácticos.  ¿Alguien da más? Pues si, su apoyo trasciende de lo nacional para situarse en lo comunitario: la Comisión Europea apoya este programa como se pone de manifiesto en la siguiente comunicación.

No cabe duda de que, con tantas iniciativas, apoyo y organización, su éxito está prácticamente garantizado pero, ¿nadie se acuerda de la educación fiscal? La AEAT cuenta con un programa de Educación cívico tributaria que cuenta con una web con contenidos didácticos muy potentes pero sin embargo, ni representantes políticos ni medios explican en qué consiste ni qué resultados está teniendo; el programa realizaba concursos escolares e iniciativas varias que han tenido poca trascendencia; la UE parece que tampoco muestra un apoyo explícito por la disciplina, a pesar de que la lucha contra el fraude fiscal y los paraísos fiscales es uno de sus quebraderos de cabeza. En definitiva, ¿cuenta con el suficiente apoyo? ¿Una estrategia educativa con réditos a largo plazo es prioridad para representantes políticos e instituciones que buscan resultados cortoplacistas?

Sigamos reflexionando…

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Taxes are not only an adult issue, but also the children consume (VAT included) and they use public services (mainly schools, public libraries and public parks).

The tax education is an important tool for teaching young people the reason to pay taxes. Nowadays, in spite of our high figures of tax fraud, it is not contained into the Spanish scholar syllabus.

I am fed up with reading so many news about financial education. It is important indeed but what came first, the chicken or the egg? What should children learn before (or at least, at the same time): the consequences of tax fraud and how much does the public services cost or what the mortgage rate or the Euribor are?

The current Spanish tax education program goes back to the 80´s but maybe it has not yet the enough economic and institutional support. By contrast, the recent Spanish financial education program has the support of several institutions as the Banco de España or the European Comission; it has a great and updated website; the program has created the Spanish network of financial education;  it has its own radio program; and even a symbolic “Financial education” day.

There is not the least doubt that the success of the financial education program is almost assured but what about the fiscal one? The Spanish “Agencia Tributaria” has an educational program with interesting contents but not an upgraded website, nor political or institutional explanations about its results and interest, nor has the EU support in spite of being the tax fraud one of the most important Community problems. What is wrong?

Awaiting your opinions…

 

 

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The fiscal lottery game is a double-edged sword// El doble filo del juego de la lotería fiscal

In Conciencia Fiscal, Educación Fiscal, Fraude Fiscal on 20/03/2014 at 12:00

According to my professional experience in Latin America, I have read about several projects in those countries related to “fiscal lottery“, for example the Salvadoran and Paraguayan cases. On one hand, these kind of initiatives -giving rewards to taxpayers who require receipts- are useful for those countries where most of the establishments don´t issue receipts and on the other hand,  Tax Administration could collect more taxes.

Up to now I had thought that these kind of measures were more about tax collection rather than about tax control and furthermore, they are more successful in those developing countries in which citizenship is expanding together with fiscal rights and duties. Nevertheless, I was surprised with this article published recently in El Pais (Spanish newspaper) where Portugal joined these kinds of “lotteries” to fight against its high fiscal fraud level.

To what extent do these initiatives raise fiscal awareness? Do you agree that the “fiscal lottery” could be successful in Spain? A few days ago blogsalmon discussed the same topic and put a very familiar question for Spaniards on the table: “with or without VAT?”.

The fiscal lottery game reminds me of this measure developed by the local government of Pamplona (Spain) two years ago that motivated their citizens to recycle with a reward of cinema tickets. This initiative was revoked several months later for fraudulent use. I ask myself: nowadays are citizens from Pamplona recycling more than others Spaniards due to this initiative? I don´t think so.

From my point of view, these one-off initiatives are not advisable to improve national fiscal awareness in the long term. They are measures focused on collecting taxes and have negative influence on taxpayers by motivating them with rewards. Fiscal Education is required in order to improve national tax-paying culture and to encourage voluntary tax compliance. What would happen when the incentive of rewards is removed? 

To conclude I´m putting on the table another kind of “fiscal lottery” that started up in Costa Rica and in my opinion could have a more positive influence in fighting against fiscal fraud and in fiscal awareness in Spain. This is a measure for encouraging the use of debit and credit cards in economic sectors with the highest fiscal fraud levels. Do you agree with the implementation of this initiative in Spain? (the more you pay with credit/debit card, the more rewards you can obtain).

Waiting for your opinion!

__________________________________________________________________________________________Por mi experiencia con proyectos en América Latina sobre temas relacionados con la educación fiscal, ya tenía constancia de varios casos de países latinos en donde el juego de la “lotería fiscal” se había extendido dentro del país como medida de lucha contra el fraude así como por ejemplo los casos de El Salvador o Paraguay. En países como éstos en donde en la mayoría de los establecimientos no se expiden tickets o comprobantes fiscales del pago, este tipo de iniciativas son útiles para crear conciencia ciudadana de la necesidad de exigir este comprobante alentando a la población con sorteo de regalos (incentivos). Y por otro lado, sirven a la Administración Tributaria del país a lograr una mayor recaudación de impuestos indirectos (IVA) aflorando economía sumergida. 

Hasta el momento había pensado que este tipo de juegos tenían un carácter más recaudatorio que de control, y su funcionamiento tenía mayor éxito en países en desarrollo en los que la emergente construcción del término de ciudadanía nacía unido a la adquisición de derechos y deberes fiscales. Sin embargo, el otro día me hice eco de esta noticia en El País en donde me sorprendía ver cómo Portugal se unía al “carro” de este tipo de juegos anti fraude.

¿Hasta qué punto estas iniciativas realmente elevan la conciencia fiscal? ¿Consideráis que una lotería fiscal en España tendría éxito en su objetivo por educar fiscalmente a sus ciudadanos en la necesidad de pedir la factura como parte de las obligaciones ciudadanas? En el blogsalmon reflexionaban hace unos días sobre el mismo tema aludiendo a la más que conocida pregunta en nuestro país para determinados servicios y gremios: “¿con IVA o sin IVA?” que seguro que a todos los españoles nos resulta muy familiar.

Este tipo de iniciativas me recuerdan a ésta desarrollada por el Ayuntamiento de Pamplona hace un par de años en la que se intentaba “incentivar” al reciclado a cambio de entradas de cine. Sin embargo, la medida tuvo que ser derogada unos meses después por la picaresca de los ciudadanos (cortaban los envases para que la máquina contabilizara más y así conseguir más puntos). Y yo me pregunto, ¿realmente los ciudadanos pamplonicas reciclarán más que otras ciudades españolas tras el desarollo de esta iniciativa?

Desde mi punto de vista, este tipo de iniciativas puntuales no son recomendables para mejorar la conciencia fiscal (o medioambiental como el caso de Pamplona) de los ciudadanos a largo plazo logrando así mayores tasas de cumplimiento fiscal voluntario. Se trata de medidas eminentemente recaudatorias que influyen de manera negativa sobre los contribuyentes puesto que se les da incentivos por acciones que debieran ser obligatorias y enseñadas por medio de una adecuada educación fiscal que ponga los cimientos de una sólida cultura tributaria nacional. ¿Cuando se les deje de dar incentivos por pedir esos tickets, lo seguiran haciendo o ya no les interesará por no recibir nada a cambio?

Sin embargo, y para finalizar, pongo sobre la mesa el ejemplo de otro tipo de “lotería fiscal” desarrollada por Costa Rica que sí me parece que puede tener una mayor repercusión sobre la lucha contra el fraude, y aún más importante, sobre la conciencia fiscal de los ciudadanos. Se trata de incentivar al uso de las tarjetas de crédito y débito sobre todo para aquellos sectores económicos en donde se detecten mayores niveles de fraude. ¿Creéis que esta iniciativa sí sería interesante en España o no estáis de acuerdo conmigo?

Sigamos reflexionando….

Fiscal snitches: yes or not?//Chivatos fiscales: ¿sí o no?

In Educación Fiscal, Fraude Fiscal on 27/02/2014 at 12:00

Fighting against fiscal fraud is and will be one of the main challenges for Tax Administration in order to obtain more revenue by enforcing tax responsibilities on taxpayers and punishing those who don´t comply with their duties.

One of the last measures proposed by the Spanish Organization of Tax Inspectors (IHE) was to create a new target of tax collaborators of the Tax Administration who  would be paid to help with fiscal fraud. Even though the tax inspectors´role is key in fighting against fiscal fraud, this proposal is interesting in terms of getting the collaboration of citizenship in this challenge: improving the culture of tax-paying.

From my point of view, the implementation of this measure in Spanish culture would involve more ethical troubles than in the States or in Germany where this measure was already implemented successfully. The people who would be paid by Tax Administration for providing information about fellow citizens would be criticized as snitches here in Spain, instead of as collaborators of the democratic system. Nevertheless, I ask myself whether the Spanish population would disagree with fraudsters (regarding surveys about Spanish fiscal opinion) and even when we complain about fiscal fraud scandals, Why don´t we collaborate in reporting them? Would´t it be more responsible to collaborate with the Tax Administration?

In my opinion, this measure would be a great citizen participation opportunity to improve the public responsibility in paying taxes. Reporting fiscal fraud cases would help to extend and to improve the culture of tax-paying in Spain as well as to reject fiscal fraud  by viewing it as an antisocial and discordant attitude.

What is your opinion about it? Do you agree with the IHE´s measure? Would you be willing to be a collaborator of the Tax Administration?

Waiting for your opinions!

 

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La lucha contra el fraude es y será uno de los objetivos principales de cualquier Administración Tributaria con el fin de obtener los niveles más altos de recaucación, haciendo cumplir las obligaciones tributarias a todos los contribuyentes y penalizando a aquellos que no las cumplan.  

Una de de las últimas medidas propuestas por la Organización española de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) ha sido la de crear una figura de confidentes fiscales que sean remunerados por informar a la AEAT sobre algún tipo de fraude tal y como se informa en esta  noticia. Si bien es cierto que la labor de los inspectores de hacienda es clave en la lucha contra el fraude, esta propuesta plantea del interés o la pertinencia de contar con la colaboración de la ciudadanía en el cumplimiento de una de las obligaciones democráticas de todo ciudadano: el pago de sus impuestos.

Aunque es una medida ya implantada con éxito en otros países como Estados Unidos o Alemania, desde mi punto de vista, creo que tendrá implicaciones éticas más controvertidas para su inserción en una cultura como la española. En España estos denominados confidentes fiscales, con casi total seguridad serán vistos por sus conciudadanos como “chivatos” puesto que el contar algo de alguien por dinero, suena a eso, a chivatazo. De ahí que dudo que vaya a ser bien visto el formar parte dentro de este nuevo perfil de colaboradores de la Administración Tributaria española. Sin embargo, yo me pregunto: si el ser defraudador está mal visto por la ciudadanía española (como así lo demuestran las encuestas de opinión fiscal en nuestro país) y “pataleamos” cuando nos enteramos de sonados casos de fraude e incluso de aquellos menores que se producen a nuestro alrededor, ¿por qué entonces no ayudar a denunciarlos? ¿acaso no sería más ético desde el punto de vista de un ciudadano responsable, el colaborar en la lucha contra el fraude? 

Para mí, esta nueva medida sería una buena oportunidad de participación ciudadana ayudando a hacer cumplir nuestras responsabilidad ciudadanas, en este caso el pago de impuestos. Serviría para ir forjando una denuncia ciudadana hacia el fraude, extendiendo la conciencia fiscal de lo importante que es cumplir con las obligaciones tributarias así como rechazar el fraude como actitud incívica e insolidaria con lo que sí pagamos religiosamente los impuestos que nos corresponden.

Y vosotros qué pensáis: ¿Os parece una medida oportuna o no la véis viable para la cultura de nuestro país? ¿Vosotros os ofreceríais a colaborar como confidentes para la AEAT o no?

¡Reflexionemos, espero vuestras opiniones!

Educación financiera para el G-20, ¿y por qué no también fiscal?

In Conciencia Fiscal, Educación Fiscal on 25/09/2013 at 09:30

El otro día me hice eco a través de la Red de Educación Financiera de España (coordinada y financiada por la Confederación Española de Cajas de Ahorros, en adelante CECA) de la noticia de que la OCDE a través de su informe “Estrategias Nacionales para la Educación Financiera” propone introducir esta materia entre todos los ciudadanos del G-20 (los 20 países más ricos del mundo). El informe muestra que el nivel de educación financiera es bajo entre los consumidores europeos, y ante la actual crisis económica es un déficit que la OCDE cree no se puede permitir.

Estoy totalmente de acuerdo que la gran mayoría de los ciudadanos españoles sabemos poco o nada de finanzas, y desde luego para enfrentarnos a la vida adulta, nos hubiera ayudado el introducir materias introductorias a productos bancarios, gestión de los ahorros, comisiones, olanes de pensiones, etc… ¿Pero acaso los españoles conocemos mejor cuestiones relacionadas con la fiscalidad:  para qué sirven los impuestos, qué impuestos debemos pagar, cuáles son las principales fuentes de ingresos, etc? ¿Y no es verdad que estas cuestiones son igual o más importantes para la estabilidad democrática y económica de nuestro país?

En España existen diversas iniciativas relacionadas con la Educación Fiscal desde los años 80, pero no fue hasta el reciente 2003 cuando se conformó el “Programa de Educación Cívico-tributaria” (en adelante PECT) de la AEAT. Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos del equipo coordinador del programa y de la amplia red de formadores, nunca se ha conseguido institucionalizar como lo ha hecho la Educación Financiera a pesar de que ésta cuenta con menos años de existencia. Desde mi punto de vista, entre las causas de este hecho destacan:

– la AEAT es una institución pública, que se financia por tanto en base a los Presupuestos Generales del Estado y tiene que priorizar en sus decisiones y programas. El PECT ha tenido estupendas valoraciones, mucho esfuerzo y trabajo de funcionarios públicos pero no da réditos a corto plazo (es un programa de educación en valores que tendrá sus frutos a medio-largo plazo en la conciencia de los ahora niños y jóvenes y mañana, futuros contribuyentes), y una institución donde el principal objetivo es la recaudación, estos temas a veces no son lo prioritarios que deberían VERSUS la CECA que es una entidad privada, cuyo objetivo principal son sus clientes y la mayor información de los consumidores les hace más fuertes. Además, están respaldados por otros lobbies económicos como podrían ser el propio Banco de España e incluso la OCDE (como se observa por el contenido del informe).

– los recursos destinados al PECT siempre han sido escasos por las restricciones presupuestarias, e incluso ha llegado a estar técnicamente en “stand by” en los últimos meses por falta de dinero, y ha sido el voluntarismo, ilusión y persistencia del equipo una de las causas del éxito del programa VERSUS la Educación Finaciera que cuenta con importante presupuesto y el apoyo de otras intituciones, tanto es así que han conseguido institucionalizar una Red  y organizan anualmente un encuentro para el intercambio de experiencias y benchmarking.

– la crisis económica actual y sus consecuencias para los consumidores y usuarios como por ejemplo los problemas hipotecarios o fraudes en productos bancarios, ha puesto de manifiesto la necesidad de una mayor información sobre estos temas y la importancia de la Educación Financiera entre los más jóvenes VERSUS esta crisis no ha agudizado el desconocimiento y desinformación de los ciudadanos sobre sus obligaciones tributarias sino simplemente les ha hecho más proclives a rechazarlas por escándalos de fraude, subidas de impuestos, etc.

Por todo ello, me llama poderosamente la atención que desde la UE el principal objetivo sea luchar contra el fraude y los paraísos fiscales sin tener en cuenta la Educación Fiscal como una de las bases principales para lograr ciudadanos conscientes de sus obligaciones tributarias e informados sobre el porqué y para qué de los impuestos, de modo que se logren en un futuro las mayores cotas posibles de cumplimiento fiscal voluntario (con los menores costes de gestión posibles en sanciones y lucha contra el fraude en general). Pero mientras no se eduque a los más pequeños y se dé más información a los adultos, se irá generalizado una “desafección tributaria” (alejamiento y rechazo hacia todo lo relacionado con impuestos) que va en aumento en nuestro país.

Quizás en los países nórdicos, Alemania o Francia se sea más consciente de la necesidad de pagar impuestos gracias a importantes labores de educación en estos temas y en cuestiones de ciudadanía en general; sin embargo, en los países del sur de Europa seguimos con amplios déficits de conciencia fiscal porque no se nos ha educado en ello.

¿Consideráis que vuestros conciudadanos españoles saben en su mayoría el porqué y para qué de los impuestos? ¿consideráis que desde la UE se deberían emprender acciones comunes en esta materia?

Sigamos reflexionando…

La conciencia fiscal de los futuros contribuyentes

In Conciencia Fiscal, Educación Fiscal, Gasto público on 04/02/2013 at 09:30

Cuando corren tiempos difíciles en España en donde la corrupción política campa a sus anchas y los ciudadanos-contribuyentes nos vamos enervando más y más considerándonos estafados… ¡es complicado hablar de deberes de los ciudadanos!! Sin embargo y tras leer este mordaz y desvirtuado artículo de Rosa Montero en El País hace unos días, no me queda otra que desdecir lo dicho e intentar exponer cuál es mi experiencia sobre los esfuerzos que ya desde hace años se están haciendo en España para trabajar la conciencia fiscal de los futuros contribuyentes.

Por conciencia fiscal entendemos la obligación de contribuir al sonstenimiento del gasto público a través del pago de impuestos (deber ciudadano que se recoge en el artículo 31 de nuestra Constitución). Y en este sentido y desde el año 2003, la Agencia Tributaria estableció un Programa de Educación cívico-tributaria basado en el voluntarismo de muchos trabajadores de la institución, que con su ilusión y tesón han ido tejiendo una amplia red de formadores que van por los colegios para explicar a los más jóvenes sobre el por qué y el para qué de los impuestos. Se trata de un programa educativo basado en valores (lejos de adoctrinamientos), se intenta que sea un programa de Estado y no de Gobierno (no depende del color político del Gobierno,y prueba de ello es que ha pasado por diferentes partidos políticos en el poder) y su objetivo es tener contribuyentes del “mañana” más informados y respetuosos con lo público. Y desde los responsables y precursores del programa tuvieron la gran idea de que fuera un programa on-line, atractivo e interactivo para los niños, pero también accesible, visible y transparente tanto para padres, como profesores y para todo aquél que tenga dudas o intriga sobre cuáles son sus contenidos.

Desde luego, no es una iniciativa aislada sino que se basó en las experiencias de otros países que contaban con experiencias similares y cuyos resultados habían sido muy positivos. Véanse por ejemplo los estupendos programas educativo de Reino Unido: “tax matters” o Brasil: “leãozinho“.

Que haya periodistas u otras personas que intenten distorsionar la realidad de buenas iniciativas públicas como es este programa educativo, sin lugar a dudas pueden echar por tierra los esfuerzos por crear un país más educado en los deberes ciudadanos y puede llegar a desmotivar a aquellos que se esfuerzan por una España mejor. De ahí, que con este post yo intente desdecir lo dicho y abra los ojos a aquellos que no conozcan el programa que la AEAT, que con la colaboración del Instituto de Estudios Fiscales, han ido labrando con esfuerzo y cuyos resultados han sido muy positivos (cuentan con informes de evaluación que así lo avalan). Y sin duda, son la base para que los contribuyentes del futuro sean conscientes de la importancia que ellos contribuyan en el gasto público y valoren el coste de los servicios públicos y prestaciones sociales que el Estado pone a nuestra disposición.

¿Consideráis útil el que existan programas educativos de esta índole para los más jóvenes?, ¿si no nos informan sobre el por qué y el para qué de los impuestos, realmente con la que está cayendo los ciudadanos van a querer contribuir? Sigamos reflexionando…

La distorsión del para qué de los impuestos

In Conciencia Fiscal, Educación Fiscal on 17/07/2012 at 09:00

Pintan tiempos difíciles para intentar “defender” los impuestos puesto que, desde mi punto de vista, se ha distorsionado totalmente su objetivo y necesidad con las últimas medidas tomadas por el Gobierno. Sin embargo, y desde un punto de vista sociológico, me veo en la “obligación” de intentar expresar el porqué del malestar generalizado entre la sociedad.

La sociedad española está viendo cómo los impuestos se convierten en su peor Leviatán, y considero que no refleja con justicia lo que se pretende lograr con ellos por parte del Estado: igualdad y redistribución de la renta. ¿Acaso los españoles aprecian qué se pretende lograr con la mayor recaudación que se logra con la subida de impuestos, o acaso solamente se piensa que esta mayor presión fiscal que van a soportar irá a parar a manos de un rescate bancario o los sueldos de algunos altos cargos?.

En nuestro país no nos hemos caracterizado nunca por gozar de una gran educación fiscal, y no porque no la necesitáramos sino más bien por la desidia de los que deciden en gastar dinero y esfuerzos para crear ciudadanos más concienciados y educados en sus obligaciones.  Pero creo que se está equivocado si no se tiene en cuenta que para lograr un cumplimiento fiscal voluntario, utopía de cualquier Hacienda contemporánea, es necesario contar con ciudadanos educados en el porqué y para qué de los impuestos. Tanto desde edades tempranas, sacando partido y dando rendimiento al estupendo Programa de Educación Cívico-Tributaria de la Agencia Tributaria española y el Instituto de Estudios Fiscales; como en edades más adultas, intentando explicar el porqué y para qué de las medidas y decisiones tomadas tanto desde el punto de vista del ingreso, como del gasto público.

Las medidas impositivas del hoy, del mañana y de siempre considero necesario que vengan acompañadas de mayor explicación sobre cuáles son los objetivos que se pretenden conseguir con ellas y el porqué esas y no otras… en definitiva, de una mayor transparencia. Con ello, sin duda se conseguiría recaudar más y mejor, y gastar menos y más responsablemente. Lo que de ninguna manera puede derivarse de las subidas de impuestos y recortes de gasto público es la sensación generalizada entre los ciudadanos de un “robo de cartera”.

¿Consideráis que una mayor educación fiscal y mayores explicaciones acerca de las medidas impositivas o de gasto público mejoraría la actitud de los españoles ante sus obligaciones tributarias?.

Lo que está claro es que sin impuestos no podríamos contar con el Estado de Bienestar del que disfrutamos, aunque cada día pensemos que se va desvaneciendo un poquito más…y más.

Sigamos reflexionando…porque esta vez, nuestro Estado de Bienestar depende de ello.

Ciudadanía, educación y fiscalidad

In Educación Fiscal on 03/02/2012 at 08:30

Todos somos ciudadanos, es decir, “natural o vecino de una ciudad“…  ¿pero realmente sabemos qué conlleva este título??. Los derechos y obligaciones que supone el pertenecer a una comunidad hay veces que o bien se desconocen por falta de información o educación, o bien se eluden, o bien no se quieren conocer.

Todos sabemos que tenemos una Constitución Española (C.E.) que fija los límites y define las relaciones entre los poderes del Estado y de éstos con sus ciudadanos, ¿pero cuánto conocen los entresijos de su contenido?, ¿sabemos qué derechos y deberes tenemos incluidos dentro de esta carta magna?.

Los últimos días han estado salpicados, una vez más, por la polémica suscitada por la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC) que el PSOE instauró en 2006 dentro del currículo escolar para el último ciclo de educación primaria y toda la educación secundaria. Esta vez la polémica radica en su supresión y conversión en una nueva asignatura llamada Educación Constitucional y cívica.

Independientemente de la denominación, de la extensión de sus contenidos o de color político del Gobierno de turno, de lo no cabe duda, desde mi punto de vista, es que es IMPRESCINDIBLE que dentro de la escuela haya contenidos constitucionales y cívicos para que los niños-ciudadanos del hoy y del mañana conozcan: sus derechos, sus deberes, los poderes que constituyen el Estado español y sus funciones, la organización territorial del Estado, etc… Son contenidos básicos para la formación de ciudadanos responsables.

Y entre las muchas obligaciones que estos niños tendrán y los adultos ya tenemos, y tal y como describe el artículo 31 de nuestra C.E., está la de contribuir al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con nuestra capacidad económica. Y en este caso, y uno de los valores cívicos que más se echan en falta hoy en día, es la responsabilidad fiscal de los ciudadanos ya que la peligrosa extensión del fraude fiscal en nuestro país pone en entredicho que se haya asimilado (si es que alguien nos hizo reparar sobre ello) esta obligación que nos dicta el artículo 31. Y porque para el sostenimiento del Estado de Bienestar es imprescindible que todos contribuyamos, la Educación Fiscal se erige como un cimiento clave dentro del currículo escolar de cualquier niño. El porqué y el para qué de los impuestos son contenidos que deben calar sobre los valores cívicos de cualquier ciudadano, y es desde primaria cuando se deben ir asimilando como algo innato a la convivencia en comunidad.

¿Y vosotros qué pensáis?, ¡espero vuestros comentarios!.

Iniciativas autonómicas y locales para mejorar la conciencia fiscal de los ciudadanos

In Educación Fiscal on 27/01/2012 at 08:30

Sin lugar a duda, a menor nivel de gobierno mayor cercanía con los ciudadanos y por tanto muchas veces mayor efectividad de sus medidas. En este sentido, las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos son entes muy relevantes de la gestión pública y la mejora de los servicios públicos y prestaciones sociales. Así mismo lo demuestran algunas interesantes iniciativas que se han venido desarrollando en el ámbito autonómico y local, y que ayudan muy mucho en la mejora de la conciencia fiscal de los ciudadanos.

A nivel autonómico, la entrega de una factura sanitaria es un claro ejemplo de ello, con la que se pretende informar del coste de los servicios sanitarios prestados. Galicia y Valencia fueron las primeras CC.AA. que emitieron estas facturas informativas; Andalucía lo hace desde octubre de 2010; y finalmente se han unido Madrid y Cataluña. El Ministerio de Sanidad ha recomendado que la medida se generalice. No cabe duda de que muchas veces para valorar un servicio público es necesario conocer de su coste, lo que conlleva asimismo un uso más responsable, cuestión también principal para una mayor eficiencia.

Otra interesante iniciativa autonómica de reciente creación es la aplicación móvil desarrollada por el Gobierno de Navarra denominada: oGob Navarra. Esta aplicación mandará incidencias en los servicios públicos de limpieza, vías públicas y señales, mobiliario, jardines, alumbrados, transporte, carreteras o establecimientos privados. Este tipo de iniciativa, además de ser pionera en España, cuenta con un doble objetivo: mayor facilidad para las comunicaciones con la Administración en el estado de los servicios públicos, y conseguir una mayor concienciación del cuidado del entorno público.

Y a nivel local, y muy relacionado con la aplicación anterior, querría destacar una campaña de concienciación sobre el coste del vandalismo que realizó el Ayuntamiento de Pamplona y que además de premios varios, tuvo también gran impacto sobre los pamploneses que de un día para otro se despertaron con todo su ciudad etiquetada: ¡no os perdáis el video de la camaña “Etiquetas”!. En este caso, el vandalismo está directamente relacionado con el respeto por lo público y pagado con el esfuerzo de todos (es en sí mismo, fraude en el gasto público), de modo que con esta campaña se informaba de cuánto gastaba este ayuntamiento en la reparación de cosas rotas o estropeadas por los propios ciudadanos. Una vez más, el saber el coste de las cosas tiene impacto directo sobre la conciencia fiscal y los bolsillos individuales como contribuyentes.

Y por último destacar otro estupendo ejemplo de cómo una iniciativa local puede calar hondo en la conciencia fiscal de los contribuyentes: los Concurso de Dibujo de la Oficina del Defensor del Contribuyente del Ayuntamiento de Madrid. Dirigido a niños de primaria, tienen como objetivo el promover el conocimiento de los derechos y garantías de los contribuyentes, así como la difusión del sistema fiscal madrileño y el fomento de la conciencia fiscal entre los escolares. Si echáis un vistazo a los dibujos premiados os daréis cuenta de cómo una iniciativa de este tipo puede crear contribuyentes más concienciados y más responsables fiscalmente hablando.

¿Qué os parecen todas estas iniciativas, las conocíais?, ¿habéis recibido personalmente alguna factura sanitaria?, ¿consideráis que los beneficios sobre la conciencia fiscal de los ciudadanos merece la pena sobre el coste que tengan en sí mismas las campañas?, ¿se os ocurre alguna otra que hayáis visto en algún otro ayuntamiento o CC.AA?… si fuera así, ¡no dudéis en contármela!!!.

Espero vuestras opiniones, ¡animaros y a opinar!!.

¿Estamos informados y educados a pagar impuestos?

In Educación Fiscal on 16/12/2011 at 08:30

Parece que en tiempos de crisis, se pone de “moda” el hecho de desligitimar el pago de impuestos, la calidad del Estado de Bienestar y todo aquello que tenga relación con hacer algún esfuerzo tributario. Además, y como ya anticipé en mi anterior post (“El fraude más allá de la crisis”), parece que el defraudador ya no es tan malo como lo pintábamos hace unos años.

Desde mi punto de vista, y viendo que en países desarrollados ésto no es así, lo achaco a la falta de información y educación que hemos recibido acerca de nuestras obligaciones tributarias. Parece que a lo largo de la democracia, y a pesar de la exitosa transición fiscal de 1977, los ejecutivos no han sido capaces de transmitir el porqué y para qué de los impuestos. Por ello, parece que la mayoría de los españoles todavía no hemos asumido e interiorizados valores de responsabilidad fiscal y cumplimiento fiscal voluntario.

Hace una semana, un sábado por la mañana viendo tv2 me quedé sorprendida al descubrir un programa llamado “Economía a fondo” en donde una moderadora y dos especialistas económicos analizaban diferentes situaciones de la economía actual.  De forma didáctica y muy sencilla conseguían explicar cuestiones, en principio técnicas, para que cualquier público pudiera entenderlas y reflexionar sobre ellas.

¿Y si existen programas así en el ámbito económico, por qué no los hay para la fiscalidad?. Pensé el interés que podría tener retomar programas como “Peseta a peseta” presentado por Borrell, que yo no llegué a presenciar pero que me ha contado una colega que fueron y serían actualmente sumamente didáctico.  El programa consistía en desgranar el presupuesto en una moneda de 100 pesetas, y a cada programa acudía un Ministro o Secretario de Estado que explicaba cómo se invertía el dinero asignado a su ministerio (gasto público).

Y basta con mirar un poco a nuestro alrededor, para ver que el tema de la fiscalidad preocupa e interesa ya que, según me cuenta otra amiga afincada en Londres, la mismísima BBC está emitiendo un programa didáctico llamado: “Your money and how they spend it”. ¡Una lástima que no se pueda visionar en España!! 😦

¿Estamos informados y educados para el pago de impuestos?, ¿consideraríais interesante algún programa televisivo acerca de la materia para mejorar la conciencia fiscal?, ¿creéis que tendría éxito en nuestro país retomar programas como el “peseta a peseta” en versión renovada?.

Presupuestos en época de crisis, rebeldía fiscal y educación fiscal

In Educación Fiscal on 25/11/2011 at 08:30

Hoy en día la dirección económica del país se ha convertido en una de las tareas principales de cualquier ejecutivo, lo que conlleva principalmente lograr el crecimiento económico del país.

No cabe duda de que entre los muchos objetivos a corto plazo del nuevo Gobierno va a ser la aprobación de los Presupuestos Generales de 2012. Pero este año, más si cabe que los anteriores, se debatirán en un contexto constreñido por las obligaciones contraídas con la UE y por las necesidades de ahorro propias de cualquier crisis económica.

El principal problema en este contexto es que, en los últimos años, se ha producido en nuestro país una formidable expansión del gasto público que ha dado lugar a necesidades crecientes de ingresos públicos para poder hacer frente a todas las responsabilidades que han sido asumidas por parte del Estado. Esta expansión tiene como efectos principales la necesidad de una elevación de la presión fiscal sobre los ciudadanos, así como el hecho de que la Hacienda Pública sea capaz de encontrar vías de financiación.

En un modelo de Bienestar como el actual, nadie debería “discutir” la necesidad de pagar impuestos sino más bien el hecho de cuánto debe gastar el Estado y para qué/quién como bien dice Bell. Y ahí entran en juego los PGE en donde se intenta redistribuir la riqueza según las necesidades propias del país y sus ciudadanos (aquí os dejo la distribución de los PGE2011 así como la previsión de ingresos tributarios o no del Estado).  En vuestra opinión, ¿hacia dónde deberían de dirigirse los PGE de 2012?, ¿qué partidas podrían incrementarse y cuáles decrecer?, ¿qué sectores creéis que deberían ser potenciados por parte del ejecutivo?.

Sin embargo, hoy en día surgen cada vez más fenómenos de rebeldía fiscal: opiniones a favor de la privatización de ciertos servicios públicos, discusiones sobre el tamaño del Estado, fenómenos de insumisión fiscal, tolerancia ante el fraude, etc… Así pues podría decirse que vivimos una crisis fiscal de valores en donde sí que se cuestiona la necesidad de pagar impuestos porque quizás no se repara en la cantidad de derechos adquiridos con el actual Estado de Bienestar y qué supondría convivir sin ellos.

Ante este contexto, parece que hoy más que nunca se torna como imprescindible, si queremos mantener las cotas de bienestar alcanzadas hasta el momento, mejorar la conciencia fiscal de los ciudadanos españoles consiguiendo una interiorización de valores y actitudes favorables a la responsabilidad fiscal y contrarios a las conductas defraudadoras. Y la vía para todo ello es sin lugar a dudas la educación fiscal, cuyo objetivo principal es transmitir estas ideas, valores y actitudes. Desde la Administración Tributaria española se asumió esta labor desde mediados de los años 90, pero de una forma más o menos estable a partir de 2003 (os dejo un artículo interesante donde podréis conocer la experiencia de la Educación Fiscal en España). Esta iniciativa surgió basándose en que, según la experiencia comparada, iniciativas educativas en esta línea habían mejorado las cotas de cumplimiento fiscal voluntario y conseguían sociedades con valores cívicos y éticos mucho más arraigados, como es el caso de los países nórdicos.

Según vuestra opinión, ¿creéis que el cumplimiento fiscal es una cuestión de ciudadanía?, ¿consideráis que la sociedad del futuro tendría una conducta fiscal más responsable si se socializara a los niños en el aula sobre sus responsabilidades como contribuyentes?.

¡Se abre el debate!!.